Lunes, 28 de Febrero de 2011 23:12
La escena no puede ser más espantosa: cuatro cuerpos colgando de uno de los puentes del acceso norte a Mazatlán. Golpeados, semidesnudos, con la cabeza encintada o cubierta con algún trapo mugroso. Por la mañana del lunes, para iniciar semana, los asesinos los colgaron con mecates en un lugar por demás visible. Así, que se vea quién manda, quién tiene el control de las calles, de las banquetas, de los barrios....y de los puentes.
A la misma hora, pero en el acceso sur al puerto, colgando de un puente peatonal estaba el cuerpo de otro hombre joven. Cinco en total. Al inicio de semana, a unos cuantos días de que arranque el Carnaval Mazatlán 2011 “El retorno de las musas” (¿tendrán humor las musas de regresar a un lugar donde se ha perdido todo respeto por la vida y donde la autoridad es un espectador más de los hechos de sangre?).
Durante la Revolución Mexicana fue práctica común esto de colgar a los rivales. Los colgaban afuera de las ciudades, en las plazas públicas, en los caminos, donde hubiera un árbol o una viga que resistiera. Soldados colgando a los alzados, y viceverza. Se trataba de infurndir miedo, de enviar mensajes de dominio y de terror. Cien años después de la Revolución, los narcos, seudo narcos y aprendices de narcos, nos traen escenas macabras que difícilmente pueden ser olvidadas, tampoco toleradas.
ESTELA CRIMINAL
Ya el sábado había sido asesinada en Mazatlán una pareja y herida una niña de tres años. El domingo, un joven de 16 años fue asesinado a puñaladas por un grupo de vándalos que al parecer le robaron los tenis. Se ignora si el móvil fue el robo, pero el cuerpo del joven se encontró descalzo. Escenas sangrientas todos los días, a todas horas, lo mismo en las colonias marginadas que en la zona dorada. Se ha perdido toda proporción. No en balde los funcionarios estatales y municipales se protegen hasta con policías en las azoteas cuando tienen un evento público. Sí, que se cuiden, porque de sobra está demostrado que nos les tienen nadita de respeto. Pero…¿qué pasa con los ciudadanos de a pie, con los que no tenemos acceso a camionetas blindadas, ni a escoltas, ni a francotiradores? No pasa nada. Lo único que se puede hacer es encomendarse al santo en que el más se cree y rogarle que no se cruce en el camino una bala o un airado con ganas de desgraciarnos la vida por una mala mirada.
Posdata: El periódico El Debate se ha ido a la yugular de la administración malovista y la exhibe como frívola, ineficiente y falta de compromiso. Irónico: la cadena periodística que le apostó al cambio, ahora rivalizando con Mario López Valdez y tratando de minar sus posiciones. ¿Serán verdaderas ganas de hacer periodismo crítico o no se han arreglado en el convenio de casi 100 millones de pesos anuales que quieren amarrar?